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Lere3D

¿Cuánto cobrar por una impresión 3D?

Del costo al precio: margen, markup, comisiones y el error de cuenta que hace perder plata a casi todos.

14 min de lectura · actualizada el 20/8/2026

En corto

Para poner precio a una impresión 3D se parte del costo real completo y se le aplica el margen que buscás, despejando en vez de sumando: precio = costo ÷ (1 − margen). Las comisiones de la plataforma se despejan igual, nunca se suman. Además conviene tener un precio mínimo por trabajo, porque abajo de cierto monto ninguna pieza paga el tiempo de atenderla.

Poner precio es una decisión comercial, pero tiene una parte que es pura aritmética. Si esa parte está mal, ninguna estrategia comercial la salva.

Paso 1: conocé tu costo real

No se puede poner precio sin saber el costo. Y el costo no es el filamento: es material + luz + máquina + tu tiempo + fallas + estructura. Si te salteás este paso, todo lo demás es adivinar.

Paso 2: elegí margen o markup, pero no los mezcles

Son dos formas distintas de expresar lo mismo:

  • Markup: cuánto le sumás al costo. Precio = costo × (1 + markup).
  • Margen: qué porcentaje del precio te queda. Precio = costo ÷ (1 − margen).

Un markup del 60 % es un margen del 37,5 %. Un margen del 50 % es un markup del 100 %.

El error clásico es querer "40 % de ganancia" y multiplicar el costo por 1,40. Eso da un margen del 28,6 %. Para tener 40 % de margen hay que dividir por 0,60.

Paso 3: despejá las comisiones, no las sumes

Si vendés por una plataforma que cobra 13 %, no alcanza con cobrar 13 % más. La comisión se calcula sobre el precio final.

La cuenta correcta es: precio = (costo + ganancia) ÷ (1 − comisión).

Con costo + ganancia de $16.000 y 13 % de comisión: $16.000 ÷ 0,87 = $18.391. Si hubieras cobrado $18.080 (el "+13 %"), te faltaban $270 por venta.

Paso 4: mirá la ganancia por hora, no sólo el margen

Un trabajo con 50 % de margen que ocupa la máquina 30 horas puede ser peor negocio que uno con 30 % que sale en dos. Calculá siempre:

  • ganancia por hora de máquina (el rendimiento de tu activo);
  • ganancia por hora de trabajo tuyo (tu sueldo real).

Paso 5: tené un precio mínimo

Los pedidos de una sola unidad de piezas complejas consumen tanto tiempo de preparación como los de cincuenta. Sin un precio mínimo por pedido, esos trabajos son pérdida disfrazada.

Paso 6: cuidado con los descuentos

El descuento sale entero de tu ganancia. Con 40 % de margen, un 10 % de descuento se lleva el 25 % de lo que ganás. Para compensarlo tendrías que vender un 33 % más de unidades.

Antes de descontar, evaluá bonificar el envío, sumar una unidad extra o ajustar el alcance del trabajo.

¿Y cuánto cobra el resto?

Es la pregunta equivocada. Los costos de otro taller no son los tuyos: otra máquina, otra tarifa, otro tiempo, otra tasa de fallas. Copiar un precio ajeno es la forma más rápida de trabajar a pérdida sin darte cuenta.

Lo que sí conviene mirar del mercado es el rango en el que se mueven los precios, para saber si tu propuesta está fuera de lugar. Pero el piso lo pone tu costo, siempre.

Por hora, por gramo o por pieza: cuál conviene

Los tres esquemas circulan, y cada uno miente en un caso distinto.

Por gramo es el más común y el más peligroso. Funciona razonable para piezas macizas y parecidas entre sí, pero castiga al cliente que pide algo hueco y te hace perder plata con lo que tarda mucho y pesa poco. Un florero de 40 g que tarda nueve horas te deja el mismo importe que uno de 40 g que sale en dos.

Por hora de máquina corrige eso, pero ignora el material caro: cobrar lo mismo por una hora de PLA que por una hora de nylon con fibra de carbono no tiene sentido.

Por pieza, con la cuenta completa detrás, es lo único que refleja el trabajo real. Podés comunicar el precio como quieras —"$8.500 la unidad"— pero la cuenta que le da origen incluye material, luz, máquina, tu tiempo y las fallas. Los otros dos esquemas son atajos para cotizar rápido cuando ya sabés de memoria cómo se comporta tu costo.

Los recargos que sí corresponde cobrar

  • Urgencia. Meter un trabajo para mañana significa correr otro. Un 10 % para prioridad y un 20 % para urgente es un rango habitual, y conviene tenerlo escrito antes de que te lo pidan.
  • Multicolor. Cada cambio de material genera purga. En una pieza de cuatro colores el descarte puede superar el peso de lo que entregás.
  • Postprocesado. Lijado, masillado, pintura, insertos roscados, armado. Va por hora y aparte.
  • Archivo en mal estado. Reparar una malla rota o rediseñar una pieza que no es imprimible es trabajo de diseño, no de impresión.
  • Materiales especiales. Los técnicos (ASA, nylon, PC, con fibra) fallan más, se secan antes y desgastan la boquilla más rápido. Ese riesgo se cobra.

Cuando el cliente dice "está caro"

Casi nunca está discutiendo tu margen: está comparando contra un número que se imaginó, o contra una cotización que no incluye lo mismo. Tres respuestas que funcionan mejor que bajar el precio:

  1. Mostrar la composición. "El material son $2.150; el resto son seis horas de máquina, veinte minutos de trabajo y el riesgo de reimpresión." La mayoría no sabe que imprimir tarda horas.
  2. Ofrecer una alternativa real. Menos relleno, capa más gruesa, otro material, sin postprocesado. Cambiás el alcance, no el precio de tu trabajo.
  3. Dejarlo ir. Un cliente que sólo compara precio va a irse igual con el próximo que cobre menos. El que valora que la pieza salga bien y a tiempo, vuelve.

Lo que no conviene es descontar sin cambiar nada: le enseñás que tu primer precio era inflado.

Cuánto sube tu ganancia si cobrás bien

Un ejemplo con números redondos. Costo real de $4.300 por pieza, veinte piezas por mes:

PrecioMargenGanancia mensual
$6.000 (por gramo, a ojo)28 %$34.000
$7.800 (cuenta completa, 45 %)45 %$70.000
$8.600 (45 % + urgencia en la mitad)50 %$86.000

Es el mismo trabajo, la misma máquina y las mismas horas. Lo único que cambió fue la cuenta.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se cobra la hora de impresión 3D?

Depende de tu costo por hora de máquina y del margen que necesites. Cobrar sólo por hora ignora el material y el postprocesado: sirve como piso, no como precio final.

¿Cómo cobro el diseño además de la impresión?

Aparte y por hora de trabajo. El diseño es un servicio profesional con su propio precio; mezclarlo con el costo de impresión hace que se subvalúe.

¿Cuánto margen debería tener?

El que necesites para cubrir tus costos fijos y pagarte un sueldo. Calculá tu punto de equilibrio y trabajá desde ahí, no desde un porcentaje que viste en internet.

¿Conviene cobrar por gramo?

Sólo como atajo, y sabiendo lo que oculta. Cobrar por gramo te hace perder plata con piezas livianas que tardan muchas horas, y encarece sin motivo las macizas que salen rápido. El precio se calcula con la cuenta completa; después lo comunicás como quieras.

¿Está bien cobrar más por un trabajo urgente?

Sí, y conviene tenerlo escrito de antemano. Meter un trabajo para mañana implica correr otro. Un 10 % para prioridad y un 20 % para urgente son rangos habituales.

¿Qué hago si el cliente dice que está caro?

Mostrale la composición del precio: casi nadie sabe que una pieza tarda seis horas de máquina. Si aun así no cierra, ofrecé una alternativa más barata cambiando el alcance —menos relleno, capa más gruesa, sin postprocesado— en lugar de descontar sin cambiar nada.

Escrito por Luciano Pablo Pedrotti, doctor en Ciencias Químicas. Imprime en 3D en Miramar, Córdoba, desde 2023.

Actualizado el 20/8/2026.

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