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Lere3D

Cómo cotizar un trabajo de impresión 3D

Qué preguntar, qué mostrar y qué no mostrar en un presupuesto que el cliente entienda y acepte.

12 min de lectura · actualizada el 20/8/2026

En corto

Una cotización de impresión 3D se arma preguntando primero para qué es la pieza, en qué material, cuántas unidades y para cuándo. El presupuesto que se manda muestra el precio final, qué incluye, el plazo y la validez —corta, por la inflación—, y no muestra el desglose interno de costos ni tu margen.

Una cotización no es un número: es un documento que reduce la incertidumbre del cliente. Cuanto menos tenga que preguntar, más rápido decide.

Qué preguntar antes de cotizar

  1. ¿Para qué es la pieza? Decorativa, funcional, de exterior, de contacto con alimentos. Define material y por lo tanto costo.
  2. ¿Cuántas unidades? Cambia por completo el costo unitario.
  3. ¿Qué tamaño tiene? Si no entra en la cama, cambia todo.
  4. ¿Para cuándo? La urgencia tiene precio y debe estar declarada.
  5. ¿Tiene el archivo? Si hay que diseñar, es otro servicio.
  6. ¿Qué terminación espera? Salida de máquina no es lo mismo que lijada y pintada.

Las dos primeras evitan el 80 % de los malentendidos.

Qué debe mostrar la cotización

  • Descripción clara de la pieza y del servicio.
  • Cantidad y precio unitario.
  • Material y tecnología.
  • Plazo de entrega.
  • Envío, si corresponde.
  • Impuestos, si corresponde.
  • Validez del presupuesto.
  • Condiciones de pago.

Qué NO debe mostrar

Tu costo de filamento, tu margen, tu amortización, tus horas de máquina. Esa información es tuya y sólo genera discusión.

Un cliente que ve "material: $2.150" pregunta por qué le cobrás $18.000. Un cliente que ve "10 piezas en PETG negro, terminación estándar, entrega en 5 días: $18.000" evalúa la propuesta completa.

Por eso una herramienta de cotización seria tiene dos vistas: la interna, con todos tus números, y la del cliente, con lo que necesita para decidir.

La validez importa (mucho más en Argentina)

Un presupuesto sin fecha de vencimiento es un compromiso abierto. Con precios de insumos que se mueven, un presupuesto de hace tres meses puede dejarte trabajando a pérdida.

Siete o quince días es razonable. Ponelo siempre.

El seguimiento

La mayoría de las cotizaciones no se pierden por precio: se pierden por silencio. Saber cuándo el cliente abrió el presupuesto cambia el momento y el tono del seguimiento.

Un mensaje a los tres días —"¿pudiste verlo? cualquier duda te la respondo"— recupera una parte importante de los trabajos que parecían perdidos.

Cerrar

Cuando el cliente acepta, confirmá por escrito qué incluye, plazo y forma de pago. Un pedido bien definido evita el reclamo por algo que nunca se acordó.

Qué hacer cuando el cliente sólo manda una foto

Pasa todo el tiempo: llega una foto de una pieza rota y un "¿me lo podés hacer?".

Ahí hay dos trabajos distintos y conviene separarlos desde el primer mensaje: el diseño (modelar la pieza a partir de la foto y de medidas que alguien tiene que tomar) y la impresión. Cotizarlos juntos hace que el cliente compare el total contra el precio de una pieza comprada y le parezca caro.

Pedí siempre medidas concretas con calibre, o al menos con una regla y una referencia en la foto. Si no las hay, cobrá el relevamiento como parte del diseño: adivinar medidas es la principal causa de reimpresiones que nadie paga.

Por qué el precio unitario baja con la cantidad (y cuánto puede bajar)

No es un descuento comercial: el costo unitario baja de verdad, y conviene saber por qué para no regalar de más.

Lo que baja:

  • El tiempo de preparación se reparte. Orientar la pieza, configurar el perfil y hacer la primera prueba cuesta lo mismo para una unidad que para cincuenta.
  • El arranque de cada impresión —calentar, nivelar, purgar— se paga una vez por bandeja, no por pieza.
  • El armado y el embalaje se hacen en serie y rinden más por unidad.

Lo que no baja: el material, la energía y las horas de máquina. Si tu costo es 60 % material y máquina, un pedido de cincuenta unidades no puede costar la mitad por pieza.

Un patrón realista para FDM: entre 10 % y 20 % menos por unidad al pasar de una pieza a diez, y entre 20 % y 30 % al pasar a cincuenta, si entran varias por bandeja. Si la pieza ocupa toda la cama, la baja es mucho menor: ahí casi todo el costo es máquina y material.

La seña no es desconfianza

Para pedidos hechos a medida, pedir entre 30 % y 50 % por adelantado es lo normal en cualquier oficio. Una pieza personalizada no se revende: si el cliente desaparece, te queda el plástico y el tiempo.

Decilo como parte del proceso, no como excepción: "señás el 50 % y arranco; el resto cuando lo retirás". El cliente serio no se ofende, y el que se ofende suele ser el que iba a desaparecer.

"Hacémelo gratis y te doy visibilidad"

Va a pasar. La respuesta corta es que la visibilidad no paga el filamento.

La respuesta útil es proponer otra cosa: un precio de lista con descuento por volumen si el proyecto es real y recurrente, o un trabajo chico pago para probar la relación. Regalar el primer trabajo fija tu precio en cero para todos los siguientes.

Un presupuesto de ejemplo, como lo ve el cliente

Soportes de pared — 10 unidades PETG negro, terminación estándar, tolerancias ±0,3 mm. Entrega: 5 días hábiles desde la seña.

ConceptoCantidadUnitarioTotal
Soporte reforzado 60×40×15 mm10$1.850$18.500
Envío a domicilio1$3.200$3.200
Total$21.700

Presupuesto válido por 10 días. Seña del 50 % para iniciar.

Fijate lo que no aparece: gramos, horas de máquina, costo de material, margen. El cliente evalúa una propuesta completa, no tu estructura de costos.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo debe durar un presupuesto?

Entre 7 y 15 días es habitual. Con precios de insumos volátiles, plazos más largos te exponen a trabajar a pérdida.

¿Debo mostrar el desglose de costos al cliente?

No. Mostrá qué incluye el trabajo, no cuánto te cuesta cada parte. El desglose interno es para vos.

¿Cuánto descuento corresponde por cantidad?

Entre 10 % y 20 % por unidad al pasar de una pieza a diez, y entre 20 % y 30 % al pasar a cincuenta, siempre que entren varias por bandeja. Lo que baja es la preparación y el arranque; el material y las horas de máquina no bajan.

¿Está bien pedir seña?

Sí, entre 30 % y 50 % en trabajos a medida. Una pieza personalizada no se revende: si el cliente no aparece, te queda el material y el tiempo. Planteala como parte del proceso, no como excepción.

¿Qué hago si sólo me mandan una foto de la pieza?

Separá diseño e impresión desde el primer mensaje y pedí medidas con calibre. Si no las hay, cobrá el relevamiento como parte del diseño: adivinar medidas es la principal causa de reimpresiones que nadie paga.

¿Cobro por cotizar?

Las cotizaciones simples no. Si el trabajo requiere estudio de viabilidad o diseño previo, sí conviene cobrar ese análisis y descontarlo si el trabajo se concreta.

Escrito por Luciano Pablo Pedrotti, doctor en Ciencias Químicas. Imprime en 3D en Miramar, Córdoba, desde 2023.

Actualizado el 20/8/2026.

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