Quiénes somos
Lere3D nació en un taller de impresión 3D en Miramar, Córdoba, resolviendo un problema propio: saber cuánto cuesta de verdad una pieza.
Quién lo hace
Me llamo Luciano Pablo Pedrotti. Soy doctor en Ciencias Químicas, farmacéutico y bioquímico, y vivo en Miramar, Córdoba.
Imprimo en 3D desde principios de 2023. Empecé con una Helbot Magna SE Pro, argentina, y hoy trabajo con una Bambu Lab H2C.
No vengo de la impresión 3D: aprendí imprimiendo, equivocándome y midiendo. Lo que sí traigo de mi formación es una costumbre que está en todo el sitio. Un número sin verificar no se publica, y cuando algo se estima, se dice que se estimó. Trabajar con química es medir, anotar y desconfiar de los datos que no tienen origen; acá se aplica igual, a las temperaturas del glosario y a las fichas del catálogo.
La otra mitad no viene de ningún título: viene de cotizar, imprimir, entregar y equivocarme con mis propios precios. Todo lo que dice este sitio sobre costos pasó antes por mi taller.
Por qué existe
Durante meses cobré mal. Calculaba el filamento —que es la parte más chica— y me olvidaba de la luz, de la amortización de la máquina, de mis horas de trabajo y, sobre todo, de las impresiones que fallan. Una pieza que se despega a las nueve horas se paga igual: material, energía y tiempo.
Lere3D es la calculadora que me faltaba, con el modelo de fallas hecho como corresponde: si una de cada diez impresiones se pierde, el sobrecosto no es del 10 %, es del 11,1 %, porque hay que reimprimir hasta que salga.
De dónde salen los números
De vos. El precio del kWh, lo que pagaste por la impresora, cuánto vale tu hora: nada de eso viene con un valor de referencia inventado, porque cambia por país, por zona y por mes. Lo único que traemos precargado son fichas técnicas de impresoras y materiales, y cada una dice de dónde salió el dato: publicado por el fabricante, medido por usuarios o estimado.
Lo mismo vale para el glosario: las temperaturas, las densidades y los rangos que figuran ahí son valores verificados, no estimaciones al paso.
Cómo se sostiene
- Suscripciones. El plan gratuito calcula igual de bien que el pago; lo que cambia es cuánto podés guardar y qué tan profesional sale hacia afuera.
- Publicidad. Discreta, señalada como tal, y nunca para quien paga. Sin ventanas emergentes ni nada que tape el contenido.
- Marketplace. Conectamos a quien necesita una pieza con quien puede fabricarla. Hoy no cobramos comisión.
Un aviso para que no te sorprenda: los cobros se procesan a través de una cuenta comercial registrada como Farmacia Ansenuza. Si te suscribís, ese es el nombre que vas a ver en el resumen de tu tarjeta. No es un error ni otro comercio: es la cuenta desde la que se factura Lere3D por ahora.
Lo que no hacemos
- No subimos tus modelos 3D a ningún servidor: el análisis pasa en tu navegador.
- No vendemos datos ni seguimos a la gente por otros sitios.
- No publicamos precios de referencia del mercado como si fueran verdad.
- No mostramos publicidad disfrazada de resultados de búsqueda.
Escribime
Si algo no cierra, si falta una impresora en el catálogo o si un número no coincide con tu experiencia, escribime: se corrige. Los errores que me marcaron hasta ahora son buena parte de lo que hoy está bien.
www.lere3d.com.ar