¿Qué es Costo variable en impresión 3D?
Un costo variable sube y baja con cada pieza que se produce: material, electricidad, embalaje, comisiones de plataforma. Es lo que hay que cubrir sí o sí para que un trabajo no genere pérdida directa, y lo que se resta del precio para obtener el margen de contribución.
El margen de contribución —precio menos costo variable— es lo que cada pieza deja para pagar los fijos y, después de cubrirlos, para ganar.
Ahí está su uso concreto. Cuando llega un pedido grande a precio bajo, la pregunta no es «¿tiene buen margen?» sino «¿cubre el variable y deja contribución?». Si la respuesta es sí y la máquina iba a estar parada igual, ese trabajo suma. Si la respuesta es no, no hay volumen que lo arregle: cada unidad agranda la pérdida.
Ojo con dos cosas que parecen fijas y no lo son. Tu tiempo es variable: cada pieza lleva minutos de preparación y postproceso. Y las fallas también: cuantas más piezas hacés, más se descartan.
Ese es el error que hace parecer rentable un pedido grande que no lo es.
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Términos relacionados
- Costo fijoUn costo fijo existe imprimas o no: alquiler, internet, software, seguros, el tiempo de responder consultas. No cambia con la cantidad de piezas, y por eso hay que repartirlo entre los trabajos que sí se hacen en el mes.
- Punto de equilibrioEl punto de equilibrio es la cantidad de unidades que hay que vender para cubrir todos los costos fijos y empezar a ganar. Se calcula dividiendo los costos fijos por el margen de contribución de cada unidad, que es el precio menos el costo variable.
- Costo del propio tiempoEl costo del propio tiempo es el valor del trabajo humano que lleva un encargo: preparar el archivo, orientar la pieza, cargar y descargar la bandeja, quitar soportes, lijar, pintar, ensamblar, embalar y responder consultas. En trabajos chicos suele ser el componente más grande del costo, y es el que más se omite.
- Tasa de fallaLa tasa de falla es el porcentaje de impresiones que hay que descartar y volver a hacer. Encarece cada pieza entregada más de lo que sugiere el número: con 10 % de fallas el sobrecosto real es 11,1 %, y con 30 % llega al 43 %.